Nuevas competencias para crear contenidos en la era digital


¿Qué pasaría si pudieras viajar millones de años atrás sin salir de tu ciudad?. Aunque suene imposible, la paleontología lo hace realidad. Cada fósil es una evidencia tangible del tiempo, una “fotografía en roca” que permite reconstruir cómo era la vida, los paisajes y el clima en épocas remotas. Pero hoy, estos vestigios ya no solo interesan a científicos. Se han convertido en una puerta de entrada para el turismo científico, una tendencia en crecimiento que combina conocimiento, experiencia y conexión con el territorio.
En un país megadiverso como Ecuador, el patrimonio natural no solo se encuentra en sus paisajes o biodiversidad actual, sino también en las huellas que han quedado registradas a lo largo del tiempo. Estos registros no solo permiten comprender la evolución de la vida y los cambios climáticos, también aportan a la educación y la construcción de identidad local.
Frente a este escenario, la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), a través de su especialización en Patrimonio Paleontológico, impulsa la formación de profesionales capaces de comprender, conservar y gestionar este legado. Incluso, en sus espacios académicos se resguardan fósiles de aproximadamente 65 millones de años, lo que permite a los estudiantes aprender directamente de evidencia real. Aspectos como el color, la textura o el peso de los huesos permiten diferenciar entre fósiles recientes y aquellos mucho más antiguos, aportando información clave para su proceso de fosilización.

El país posee un enrome potencial que todavía está en proceso de exploración y puesta en valor. Desde los yacimientos de megafauna en la península de Santa Elena y el norte del país, hasta la riqueza geológica de la Amazonía, cada región guarda pistas sobre la evolución del continente.
Uno de los hitos más importantes se encuentra en el sur del país: el descubrimiento del Yamanasaurus lojaensis, el primer dinosaurio identificado en Ecuador. Este hallazgo no solo marcó un antes y un después para la ciencia nacional, sino que posicionó a Loja en el mapa paleontológico internacional.
Como señala María Fernanda Ramírez, directora de la especialización en Patrimonio Paleontológico: “Es un descubrimiento que cambia lo que se conocía sobre la evolución de los dinosaurios en Sudamérica”.
A pesar de su enorme potencial, los desafíos siguen siendo significativos. La conservación del patrimonio paleontológico exige una articulación más sólida entre instituciones, academia y ciudadanía. El desconocimiento continúa siendo una de las principales barreras: es difícil proteger aquello que no se comprende ni se valora. Por ello, resulta fundamental fortalecer procesos educativos y de divulgación que permitan a la población reconocer la relevancia de estos hallazgos y su aporte a la construcción de la identidad local.

Formarse en patrimonio paleontológico representa, en este contexto, una oportunidad estratégica para incursionar en un campo en crecimiento. Es una invitación a interpretar los fósiles como verdaderos narradores del tiempo, capaces de revelar las transformaciones que ha experimentado un territorio. Desde esta perspectiva, se forman profesionales con una visión integral, preparados para articular ciencia, cultura y comunidad, y generar impacto desde un enfoque interdisciplinario.
En la UTPL formamos profesionales que conectan ciencia, territorio y sociedad.
Si te interesa comprender el pasado para transformar el futuro, este es el momento de dar el siguiente paso.
Estudia en la UTPL y sé parte de quienes descubren, protegen y proyectan la historia del Ecuador hacia el mundo.



