← Volver al archivo de noticias

El fenómeno de El Niño modifica el clima en Ecuador: Costa y Sierra enfrentan escenarios distintos

8 oct 20265 min de lecturaDocentespbcueva
El fenómeno de El Niño modifica el clima en Ecuador: Costa y Sierra enfrentan escenarios distintos

¿Qué está pasando con el clima en el Ecuador y por qué, mientras algunas zonas enfrentan lluvias intensas, otras sienten con mayor fuerza el calor y la radiación solar? El fenómeno de El Niño está modificando las condiciones habituales del país: mientras en la Costa se presentan mayores precipitaciones, en la Sierra disminuyen las lluvias y, en medio de la época seca, aumenta la exposición a la radiación solar. Estos cambios pueden tener efectos en la población, la agricultura, la generación hidroeléctrica y otros sectores.

Para conocer cómo evolucionan estas condiciones, el Observatorio de Clima de la UTPL monitorea de manera permanente diferentes variables atmosféricas mediante una red de estaciones meteorológicas instalada progresivamente desde 2011 y radares que permiten observar las precipitaciones en tiempo real. Las estaciones registran temperatura, lluvia, radiación solar y ultravioleta, además de la velocidad y dirección del viento. Esta información permite identificar cambios en las condiciones atmosféricas y generar análisis sobre su comportamiento.

El fenómeno de El Niño ocurre cuando el océano Pacífico ecuatorial, incluida la zona frente a las costas de Ecuador y el norte de Perú, se calienta de manera sostenida. Actualmente, de acuerdo con Franz Leonardo Pucha Cofrep, investigador del Departamento de Ingeniería Civil, Arquitectura y Geociencias de la UTPL, el mar está más de 3 °C por encima de su temperatura habitual. Este calentamiento incrementa la evaporación y favorece una mayor cantidad de humedad y lluvias en la Costa.

En la Sierra, el comportamiento es diferente. El Niño altera la circulación de los vientos y reduce la humedad que normalmente llega desde la Amazonía y el Atlántico, lo que puede disminuir las lluvias. “Normalmente con el fenómeno del Niño tenemos en la costa un exceso de lluvias y en la sierra disminuye la precipitación”, explica Pucha. 

Este déficit no necesariamente representa una sequía, pero sí puede afectar actividades que dependen de la disponibilidad de agua, especialmente la agricultura y la generación hidroeléctrica. En la Costa, en cambio, el incremento de las lluvias eleva el riesgo de inundaciones.

Según los modelos actuales citados por el investigador, las condiciones asociadas al fenómeno podrían mantenerse hasta febrero, marzo o abril de 2027, aunque no es posible determinar con exactitud su duración. Los eventos de mayor intensidad podrían presentarse entre noviembre y febrero, por lo que el seguimiento de las condiciones climáticas será especialmente relevante durante los próximos meses.

A este escenario se suma la radiación solar característica de la época seca. En Loja, los registros del Observatorio de Clima muestran que la radiación solar se encuentra dentro de los valores esperados para estos meses. Sin embargo, la radiación ultravioleta alcanza niveles elevados, con registros cercanos a 15. En la escala del índice UV, a partir de 11 el riesgo para la salud ya se considera extremo.

“Lo más complicado o alarmante acá es que tenemos una radiación ultravioleta alta, que está en valores más o menos de 15”, señala el investigador. La exposición prolongada a estos niveles puede afectar la piel y aumentar el riesgo de cáncer de piel. Por ello, recomienda evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 16:00 y utilizar protector solar, gorra, sombrero o prendas que cubran los brazos.

El Observatorio de Clima cuenta también con radares meteorológicos que amplían la capacidad de monitoreo. Uno de ellos, el radar LOXX, está ubicado en el sector El Tiro, en Loja, tiene un alcance de 70 kilómetros y permite observar las lluvias cada cinco minutos. Otro GUAXX, ubicado en el cerro Guachanamá, en el cantón Paltas, amplía la cobertura hacia el occidente de la provincia.

La información generada tiene aplicaciones que van más allá de la investigación académica. La UTPL mantiene cooperación con instituciones como la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), con las que comparte datos y análisis que pueden apoyar la toma de decisiones frente a eventos como inundaciones e incendios forestales. Además, los registros están disponibles para investigadores y estudiantes de la universidad que los requieran para desarrollar tesis y estudios científicos.

Frente a un fenómeno que puede generar escenarios distintos entre regiones, contar con información oportuna permite que las autoridades y otros actores puedan prepararse con anticipación. Desde la academia, la UTPL aporta con el monitoreo, análisis y generación de recomendaciones técnicas para apoyar la protección de la población y sus medios de producción.

“Prevenir es más económico que luego reparar daños ya realizados”, sostiene el docente Pucha Cofrep. En este contexto, el seguimiento de las condiciones climáticas se convierte en una herramienta para anticiparse a sus posibles impactos y fortalecer la prevención.

Decide ser más

El Observatorio de Clima de la UTPL se consolida como un espacio de ciencia aplicada, donde convergen el conocimiento académico, la innovación tecnológica y el compromiso social para impulsar políticas públicas y prácticas sostenibles en alianza con gobiernos locales, empresas, organizaciones sociales y la ciudadanía. 

 

Acerca del autor

UTPL

pbcueva

14 Publicaciones

Publicado por pbcueva, parte del equipo editorial de la Universidad Técnica Particular de Loja.