Andreas Fries: estudiar el clima para comprender el territorio

Su interés por el clima y el territorio comenzó en el colegio, cuando descubrió la geografía física. Le llamaban la atención la formación de las montañas y de los suelos, así como los procesos atmosféricos que explican las condiciones de cada lugar. Esa curiosidad lo llevó a estudiar esta disciplina y, con el tiempo, a convertirla en el eje de su trayectoria académica.
Durante la universidad, las prácticas y excursiones de campo ampliaron ese interés. Conocer distintos territorios de África, América, Asia y Europa le mostró que estudiar el ambiente también implica salir al campo, observar directamente los procesos y las condiciones, y luego volver a los datos para interpretarlos. La posibilidad de combinar el trabajo de campo con el análisis terminó por definir su manera de entender la profesión.
Su formación en Alemania y la experiencia junto a investigadores de diferentes países enriquecieron esta perspectiva. Participar en proyectos interdisciplinarios le permitió abordar los fenómenos ambientales desde varias disciplinas y comprender que una misma pregunta puede involucrar dimensiones físicas, sociales y económicas.
Actualmente, la climatología ocupa un lugar central en su labor académica. Su trabajo aborda fenómenos relacionados con el clima, el cambio climático y la calidad del aire, así como la influencia de las actividades humanas sobre las condiciones atmosféricas y ambientales. El propósito es comprender cómo se manifiestan estos procesos en el territorio y qué evidencia permite explicarlos.
Esta línea de trabajo se articula con el Grupo de Investigación en Hidrología y Climatología, donde la precipitación es una variable fundamental para estudiar los procesos relacionados con el agua. Su comportamiento permite analizar fenómenos como inundaciones y deslizamientos de tierra, un trabajo que se realiza en colaboración con investigadores de diferentes áreas, entre ellas la Ingeniería Civil.
De esta colaboración surge uno de los proyectos en los que trabaja actualmente: el desarrollo de un sistema de alerta temprana para la ciudad de Loja. La iniciativa busca aprovechar los registros meteorológicos para identificar las condiciones que anteceden a este tipo de eventos y aportar información útil para la prevención y la toma de decisiones.
La generación de estos registros requiere una observación constante. Como coordinador del Observatorio de Clima, Andreas trabaja con estaciones, sensores y radares meteorológicos que permiten monitorear las condiciones atmosféricas a corto y largo plazo. Esta información constituye la base para comparar comportamientos, reconocer variaciones y plantear nuevas preguntas.
El análisis de las series de datos acumuladas a lo largo de los años también ha marcado su trayectoria. Al revisar estos registros, ha identificado variaciones que pueden relacionarse con fenómenos como El Niño y con los cambios que experimenta el sistema climático debido a la actividad humana. En ese proceso, una sola medición puede abrir una nueva pregunta.
El trabajo colaborativo amplía estas posibilidades. El Observatorio mantiene convenios con el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), con otras instituciones públicas y privadas y con universidades internacionales, con las que participa en iniciativas de monitoreo meteorológico, generación de alertas y estudios ambientales. A la vez, Andreas trabaja junto a biólogos en estudios sobre incendios forestales y calidad del aire, integrando distintas perspectivas para comprender sus posibles efectos sobre el ambiente.
Esta conexión entre observación y análisis también está presente en sus clases. Andreas utiliza los registros obtenidos por sus propios sistemas de monitoreo y propone a los estudiantes trabajar directamente con ellos. Busca que pasen de la teoría a la interpretación de la evidencia, formulen sus propias explicaciones y desarrollen una mirada crítica frente a lo que encuentran. Además, las preguntas que surgen en el aula pueden convertirse en el punto de partida de nuevas ideas de investigación.
Mantener en funcionamiento una red meteorológica es uno de los aspectos más exigentes de su labor. Las reparaciones, el mantenimiento de los equipos y las actividades de campo requieren tiempo y constancia, pero son indispensables para asegurar la continuidad de los registros. Ese esfuerzo adquiere sentido cuando la información acumulada se transforma en publicaciones, tesis o nuevas preguntas.
Entre sus próximos objetivos están consolidar el sistema de alerta temprana para Loja y profundizar el estudio de los incendios forestales y su relación con la calidad del aire. También prevé analizar el comportamiento de El Niño durante los próximos meses y años, aprovechando los registros disponibles para comprender mejor sus efectos en el territorio.
Para Andreas, investigar significa observar y medir los procesos atmosféricos y ambientales para comprender su relación con el territorio y plantear nuevas preguntas. Desde la UTPL, su trabajo refleja cómo la ciencia puede conectar la observación del entorno natural con la prevención, la colaboración entre disciplinas y la formación de estudiantes capaces de mirar con curiosidad los fenómenos de su entorno.
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ccpena
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Publicado por ccpena, parte del equipo editorial de la Universidad Técnica Particular de Loja.