UTPL marca empleadora líder en educación superior en Ecuador

El ecoetiquetado es un sistema que proporciona al consumidor información sobre el desempeño ambiental de productos o servicios, ya que permite identificar a aquellos que tienen un menor impacto en el medio ambiente. Las etiquetas suelen representarse mediante símbolos y se basan en criterios establecidos que evalúan aspectos como el ciclo de vida del producto, desde la obtención de materias primas hasta su disposición final.
Según Andrés Sarzosa Terán, especialista en Sostenibilidad de la Corporación para la Responsabilidad Social & Sostenibilidad (CERES), el ecoetiquetado se basa en una estrategia para diferenciar productos en el mercado y en ser una herramienta fundamental para lograr la sostenibilidad ambiental, social y económica.
“Se requiere que todos los actores cambien sus prácticas de fabricación, manufactura y obtención de materias primas, pero también es fundamental que las empresas puedan vincular al consumidor”, señala.
El concepto nació en 1978 en Alemania con la etiqueta Ángel Azul, pionera en su tipo. Desde entonces, distintos países han adoptado modelos similares con el fin de promover hábitos de consumo más responsables.
En Ecuador, las primeras iniciativas surgieron en 2015 con el programa Punto Verde, impulsado por el Ministerio de Ambiente. Mientras que, en abril de 2024, CERES dio un paso clave al anunciar el primer esquema de certificación Tipo I en el país, como parte del Proyecto EcoAdvance.
Ana Santos Delgado, directora general de Vinculación con la Sociedad de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), destaca que la educación es uno de los puntos clave en la transformación hacia una economía más sostenible.
"La UTPL reconoce el ecoetiquetado como una herramienta esencial para fomentar la producción y el consumo responsable. Nuestro compromiso con la innovación y el desarrollo sostenible nos llevó a involucrarnos en esta formación, al dotar a empresas y profesionales de conocimientos que les permitan adoptar prácticas más responsables y alineadas con estándares internacionales", asegura.
Para garantizar un verdadero impacto, Sarzosa coincide en la necesidad de educar tanto a consumidores como a empresas y enfatiza que si el consumidor no sabe diferenciar entre una etiqueta sin valor y una con certificación real, el trabajo no servirá de mucho.
Para fortalecer la adopción del modelo en el país, la UTPL y CERES se unieron en un esfuerzo académico en el que, mediante un curso especializado, buscan capacitar a empresas y profesionales en la correcta aplicación de esta certificación. Santos Delgado resalta que los principales objetivos de la capacitación incluyen la sensibilización sobre la importancia del ecoetiquetado, el fortalecimiento del conocimiento en normativas y certificaciones internacionales, y el impulso de la competitividad de las empresas ecuatorianas mediante la diferenciación sostenible.
Además, se abordarán conceptos clave como esquemas de aplicación, importancia para la mitigación de impactos negativos al ambiente y clima, para evitar prácticas de lavado verde o Greenwashing.
La UTPL fue elegida para liderar esta capacitación debido a su amplia experiencia en el desarrollo de recursos educativos de alta calidad y su compromiso con la formación permanente en temas de sostenibilidad. A lo largo de los años, la universidad ha transformado su campus en un espacio altamente innovador, que integra metodologías activas de aprendizaje y herramientas tecnológicas de vanguardia para garantizar una enseñanza efectiva y accesible.
Gracias a su robusta plataforma de aprendizaje en línea, reconocida como una de las más avanzadas en la región, puede ofrecer cursos especializados que llegan a estudiantes, profesionales y empresas en todo el país. Su ecosistema digital permite la generación de materiales interactivos, simulaciones y recursos multimedia que facilitan el aprendizaje y la aplicación práctica del conocimiento.
“El impacto que esperamos lograr con esta formación es significativo”, afirma Santos Delgado. “Buscamos que las empresas reduzcan el impacto ambiental de sus productos y servicios, además de lograr una mayor aceptación en mercados internacionales. También queremos fomentar una cultura organizacional alineada con la economía circular y la responsabilidad social empresarial, así como incentivar la demanda de productos certificados entre los consumidores ecuatorianos”, añade.
La iniciativa de formación impulsada por la UTPL y CERES es solo el inicio de un camino hacia una mayor transparencia y responsabilidad en el mercado ecuatoriano. Con el tiempo, se espera que más empresas adopten el ecoetiquetado y que los consumidores aprendan a tomar decisiones informadas. Para más información, puede visitar Formación Permanente.